Xanty Elías, un motero al frente del restaurante Acánthum

El motero empresario que protagoniza este reportaje es uno de los onubenses más mediáticos y reconocidos del momento, ha pasado por la televisión, lo vemos en anuncios publicitarios, ha recibido numerosos premios por su trabajo, es un enamorado de su tierra y lleva a Huelva por bandera allá donde va. Un tipo carismático, currante como él sólo y -lo que tal vez no sabías- es motero.

Xanty Elías, el conocido cocinero onubense, abría su propio restaurante -Acánthum- tras una larga trayectoria en varias cocinas de gran prestigio e ir ascendiendo escalones en cuanto a responsabilidades en su trabajo.

Así empezó todo

De 36 años, Xanty nacía en Huelva, donde ha vivido siempre que sus estudios o el trabajo no le han llevado fuera de la ciudad. Su primera entrada en cocina la tuvo con 12 años, no era un buen estudiante y su madre -desesperada- la mandó a Madrid a trabajar en la pastelería de su tío; éste le dio un buen “coscorrón” (por decirlo finamente) cuando llevó las manos a la masa tras secarse el sudor con ellas. Parece ser que aquel momento le hizo comprender la importancia de detalles que le marcarían para el resto de su vida.

Con 14 años empezó a estudiar “Sala” en la Escuela de Hostelería de Punta Umbría, a los 16 empezó en “Cocina” (lo que solían ser los estudios de hostelería en aquel momento). Con 19 años salió de la Escuela con el mejor expediente de los últimos años y se fue a continuar su formación en la Escuela de Hostelería de Isla Antilla, estuvo a punto de irse a la de Santiago de Compostela, pero el clima onubense le hizo quedarse. Cuando estudiaba en Isla Antilla trabajaba los fines de semana y vacaciones; mientras sus amigos se gastaban el dinero en fiestas y viajes él se compraba libros de cocina y se apuntaba a cursos de gastronomía, “estaba completamente drogado, era muy, muy friky”. A partir de entonces empezó a salir de Huelva, prácticas y trabajos le llevaron a varios sitios; estuvo dos años trabajando en el restaurante de Arzak en San Sebastián y luego volvió a Huelva. Trabajó en varios sitios, estuvo formando personal y asesorando a empresas, en este tiempo sufría un infarto y poco después nació Acánthum, corría el año 2011.

Acánthum

Al preguntarle a Xanty “¿qué es Acánthum?” respondió con un contundente: “Acánthum es mi hijo, un hijo que comparto con las 12 personas que trabajan aquí”. El sueño de cualquier cocinero es tener su propio restaurante y él ya lo ha hecho realidad. El nacimiento de Acánthum suponía un doble o nada tras un grave problema de salud, si no salía bien debería marcharse de Huelva o dedicarse a otra cosa, pero el proyecto ha fraguado, ha crecido y ha ido empleando cada vez a más gente.

Distintos ambientes en el restaurante

Distintos ambientes en el restaurante

Una cocina muy onubense

Una cocina muy onubense

Productos y sabores que no esperabas

Productos y sabores que no esperabas

Platos de diseño en Acánthum

Platos de diseño en Acánthum

Hasta el último detalle está cuidado

Hasta el último detalle está cuidado

La suya es una cocina muy onubense, y es que cerca del 95% de los productos utilizados son de Huelva. Con su cocina trata de que la gente no vaya al restaurante a comer, sino a emocionarse. Un fuerte carácter de innovación e investigación le llevan a proporcionar a su cliente unas sensaciones que difícilmente se alcanzan en un restaurante. Para emocionar a quien va a comer a Acánthum todo influye y todo es importante, desde los platos hasta el comportamiento del equipo, la decoración, la iluminación, todo.

La honestidad es otro de los pilares fundamentales en Acánthum, si se dice que un producto es fresco es porque lo es. La honestidad -afirma Xanty- es la única forma de emocionar a la gente, “hay que contar verdades.” La honestidad es algo que brilla por su ausencia en muchos sitios pero en Acánthum es una ley.

Así es Xanty Elías

Un día en la vida de Xanty Elías empieza muy temprano, a las 6:30 ya está saliendo de casa para caminar una hora y media, a las 8:00 vuelve, se ducha y levanta a las niñas, desayuna y se marcha; mientras su mujer se encarga de todo, él sale ya al Mercado del Carmen, elige los productos que necesita, hace los pedidos, se toma un café con su amigo Antonio y se va al restaurante. Aún son las 9:15 – 9:30, algún día puede que algo más tarde porque tenga algún compromiso; hasta las 11:00 suele dedicarlo a reunirse con quien tenga en la agenda; a partir de ahí se mete en la cocina o en la oficina a despachar burocracia (pedidos, compras, facturas…). Entre las 12:30 y las 13:00 come en el restaurante con el equipo y a continuación tienen una reunión para revisar el día (reservas, intolerancias alimenticias que esperan, productos frescos que han llegado, si tienen algún problema que resolver, etc…) y a las 13:30 se abre el restaurante. Entre las 17:00 y las 17:30 acaba el equipo de cocina mientras que el de sala suele terminar una hora más tarde, en función de lo que se entretengan los clientes. Por la tarde, Xanty se queda en la oficina, aprovecha el hueco para alguna reunión o se queda en la cocina preparando platos, a las 20:00 vuelven a abrir el restaurante para las cenas y en torno a las 12:30 – 1:00 terminan y se marcha a casa. Éste viene a ser un día normal en la vida de Xanty siempre que no tengan bajas, no tenga que salir de viaje o no le surja cualquier otra eventualidad.

Xanty se declara una persona muy obsesiva en lo personal, una característica que se magnifica en el trabajo, y es que para él su trabajo es su pasión. Actualmente, se encuentra en una etapa personal que le hace ver que hay vida más allá del trabajo; siempre ha tenido una faceta en su vida reservada a la familia, pero ahora trata de sacar el mayor tiempo posible para poder estar con ellos, si bien reconoce que le cuesta bastante y le está llevando su tiempo introducir este cambio. Xanty Elías es una persona muy extrovertida, concienzuda y responsable con lo que le rodea, no tiene pensamientos negativos hacia nada y -contrariamente a la idea que suele circular- es una persona muy accesible, el éxito laboral no le hace despegar los pies del suelo y sigue siendo el mismo de siempre, “las personas están por delante de todo”.

La Estrella Michelín

El restaurante Acánthum es el primer establecimiento onubense en alcanzar una Estrella Michelín, este logro es un reconocimiento a nivel mundial del trabajo realizado; la Estrella Michelín es concedida por un equipo de profesionales del sector y constituye por sí misma una garantía de calidad. A la vez que supone un reconocimiento, la Estrella Michelín supone una gran responsabilidad porque hay que mantenerla año tras año, es una forma de decir “lo estás haciendo bien, pero no te duermas en los laureles”. Para Xanty y su equipo, la Estrella Michelín es un acicate que les impulsa y les anima a seguir en la misma línea que han seguido durante los 5 años que lleva abierto Acánthum.

Combinaciones de sabores que no pasan desapercibidas

Combinaciones de sabores que no pasan desapercibidas

Onubense, onubense

Onubense, onubense

La presentación forma parte de la obsesión por emocionar al cliente

La presentación forma parte de la obsesión por emocionar al cliente

Una vista del interior de Acánthum

Una vista del interior de Acánthum

Una cocina que sorprende de principio a fin

Una cocina que sorprende de principio a fin

Otra de las presentaciones de Acánthum

Otra de las presentaciones de Acánthum

En la barra de Acánthum bambién puedes tapear

En la barra de Acánthum bambién puedes tapear

Predilección por los productos locales

Predilección por los productos locales

En Acánthum probarás sabores y texturas desconocidos

En Acánthum probarás sabores y texturas desconocidos

Xanty, patrono de la Fundación Prenauta

Recientemente, Xanty Elías, junto con otros cuatro empresarios de la provincia, acometía la puesta en marcha de la Fundación Prenauta, una iniciativa que persigue -a través de la excelencia- aumentar la calidad profesional de personas y empresas, ofreciendo un nuevo método para conseguir objetivos de valor con impacto social.

La fundación nace de las ganas de hacer las cosas bien desde el minuto 1, para Xanty es una herramienta con la que poder hacer cosas por y para los demás, algo que desde Acánthum no era viable hacer. Tradicionalmente, se asocia la figura de una fundación a la beneficencia y a la caridad; en Prenauta no buscan la caridad sino que se trata de hacer valer el esfuerzo del individuo. La Fundación Prenauta se enfoca en personas que tienen proyectos muy buenos y trabajan con ellos para que consigan lanzarlos con la mayor certeza posible de que lleguen a buen puerto. Los patronos de la Fundación Prenauta quieren crear una nueva generación de onubenses que cambien la voz de “habría que hacer…” por la de “yo he hecho…”.

La Fundación Prenauta tiene cuatro vertientes:

– El emprendimiento; se trata de apoyar iniciativas empresariales que tengan calado social.

– Formación; busca implantar una formación de muchísima calidad basada en la experiencia de los que ya han andado un camino, una formación orientada a cubrir las necesidades reales del que la va a recibir.

– Eventos; consiste en la organización de eventos que generen conocimiento y reúna a personas que piensan de la misma manera, eventos en los que se enseñe a pescar en vez de dar el pescado. Se trata de que se enseñe a pescar aquí y a dejar nuestros beneficios en Huelva.

– Análisis; esta vertiente de la Fundación Prenauta tratará de tomar el pulso a la sociedad; buscará captar la realidad a pie de calle, mucho más allá de lo que nos cuentan los noticiarios. Se trata de ver qué estado anímico tiene la gente, qué le inquieta, qué quiere, qué necesita, de esta manera se puede enfocar de una manera mucho más directa y acertada el trabajo de las otras tres vertientes de la Fundación.

Xanty Elías, motero

La trayectoria sobre dos ruedas de Xanty Elías empezaba con una Yamaha X-City 125, con ella se dio un montón de porrazos llevando los manillares cargados de bolsas del mercado, con esta moto probó la sensación de libertad, la agilidad y la facilidad para aparcar. Tomó la decisión de sacarse el carnet de moto y se compró una Suzuki V Strom 650, hizo este cambio porque tenía la intención de salir fuera, de viajar con la moto. Fue entonces cuando empezó a meterse en esto de las motos, conoció los foros y entabló amistad con gente del mundillo. Fue precisamente viajando por España con su V Strom cuando sufrió el infarto. El primer año que tuvo esta moto le hizo 18.000 km, fue una etapa “espectacular” en su vida, se compró la moto y una cámara fotográfica para salir a rodar y a hacer fotos. Después de este primer año, su tiempo libre se redujo drásticamente y empezó a utilizarla más como un utilitario. En 2014 tuvo un pequeño accidente con la moto que le supuso un pie roto, tras reparar los daños leves de su moto la entregó para sacar una Triumph Explorer 1200 XC, a la que le da el mismo uso que le daba al final a la V Strom, la falta de tiempo libre no le permite disfrutarla lo que le gustaría, es algo que -de momento- queda como asunto pendiente.

Xanty Elías, amante de la gastronomía y de las motos

Xanty Elías, amante de la gastronomía y de las motos

Para Xanty, la moto está muy ligada a la gastronomía; de alguna manera, en la soledad y el silencio de la moto uno empieza a pensar y esos pensamientos no salen a la luz hasta que nos paramos y nos pedimos una cerveza o nos sentamos a comer con los compañeros, en ese momento es cuando se cierra el ciclo de esos pensamientos que nos asaltan mientras vamos en moto. La gastronomía facilita el hecho de terminar comentando esas cosas que nos pasan por la cabeza cuando viajamos en moto.

Al restaurante de Xanty van muchos moteros, incluso hay veces que llegan a comer con el traje “de romano”, son clientes que van de viaje y pasan a comer al Acánthum.

Este cocinero tan peculiar quiere invitar a que la gente descubra la visión de un motero a través de la gastronomía. Uno de los menús de Acánthum, el “525 sinergias”, versa sobre la travesía de uno de los tripulantes que llevó Colón en su travesía a América, se trata de Juan Cuadrado, el que cocinaba; este menú nos habla sobre cómo se cocinaba en un barco en el año 1492, y sobre qué se cocinaba al llegar a las Américas. Se trata de evocar las cosas divertidas de la vida, como cuando salimos en moto, para Xanty esto es lo que le ayuda a salir del “NE-gocio” para entrar en el “ocio”.

Contacto:

Calle San Salvador 17, Huelva

Teléfono: 959 24 51 35

Web: acanthum.com

Correo electrónico: info@acanthum.com

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