“The Monster girls”, las chicas más guerreras de Huelva

No hay discusión sobre el asunto de que el mundo de las motos es mayoritariamente de hombres, ¿verdad? Sin embargo, los tiempos cambian y en esto de las motos no iba a ser menos. Poco a poco vamos viendo a chicas que dejan el asiento de atrás para ponerse a los mandos de su propia moto. Los asiduos a las concentraciones de la provincia de Huelva seguro que os habréis fijado en las protagonistas de esta entrevista. Las Monster girls que hoy os presento no lo son porque se pongan una ropa con publicidad, lo son porque allá donde van lo hacen llevando sus Ducati Monster.

Hace ya bastantes fines de semana que esperábamos a que Ana recibiera las botas de moto que había comprado para que salieran en las fotos, se han hecho de rogar pero al final llegaron y por fin pudimos echar un rato las Monster girls y un servidor. Ni que decir tiene que la sesión fotográfica de esta entrevista resultó bastante más motivadora de lo habitual, de hecho ya cuento con varias propuestas de colaboradores para futuras experiencias similares.

Ana y Belma posan con sus respectivas Monster.

Ana y Belma posan con sus respectivas Monster.

Nuestras protagonistas de hoy son Ana María, nacida en Huelva que reside desde hace varios años en Punta Umbría, y Belma, lepera de la cabeza a los pies.

HuelvaMotera (H.M.) ¿Desde cuándo os gustan las motos?

Belma: A mí me gustan desde chiquitita, yo vengo de una familia motera; mi padre, mis cuñados, todos son moteros. Mi padre me animó a comprarme la moto.

Ana: Mi padre también era motero, pero cuando me compré la moto se enfadó conmigo, incluso estuvo una semana sin hablarme, pero la semana siguiente me la pidió. Lo que pasa es que mi padre conoce los peligros de ir en moto y por eso no quería que me la comprara.

Ana nos presenta a su "tomatito". igual alguien se lleva una colleja por llamar así a su Ducati.

Ana nos presenta a su “tomatito”. Igual alguien se lleva una colleja por llamar así a su Ducati.

No hay duda de que a Belma le encanta su moto, no?

No hay duda de que a Belma le encanta su moto, no?

H.M. ¿Por qué habéis elegido esta moto en vez de otra?

Ana: Con 8 años me monté con mi padre en una Ducati de 250 cc, entonces me dije que algún día tendría una Ducati. Me gustó desde el primer momento, se me metió entre ceja y ceja y hasta que no me la compré no descansé. Dentro de la marca elegí la Monster porque me parece una moto muy original, me encantó su estética.

Belma: Mi cuñado me dijo que me comprara una Monster, me la enseñó, me encantó y no miré ninguna otra  moto.

H.M. ¿Habíais cogido motos antes de tener las Monster?

Ana: Yo me he hartado de coger motos antes de tener la mía, la gente me la ha prestado.

Belma: Igual que yo.

Ana: Se fían de nosotras.

Ana y su Ducati en el Muelle del Tinto

Ana y su Ducati en el Muelle del Tinto

H.M. Y ¿de paquete también ibais? o ¿Teníais claro que queríais conducir?

Ana: Siempre he tenido claro que lo que yo quería era conducir mi propia moto.

H.M. ¿Qué uso le dais a la moto? (utilitario, viajes, rutas, concentraciones…)

Ana: A mi, como gustarme, lo que más me gustaría hacer es viajar pero para lo que más la uso es para ir a las concentraciones

Ana y Belma comparten una gran pasión por las motos y por el modelo que han elegido

Ana y Belma comparten una gran pasión por las motos y por el modelo que han elegido

H.M. Y ¿por qué no viajas con la moto?

Ana: Toma, porque no hay money-money. Para viajar hace falta dinero, por lo menos para echar gasolina, porque para dormir es lo de menos, se echa la tienda de campaña y ya está.

H.M. ¿Cuánto tiempo lleváis con la moto?

Ana: La mía hace 5 años en febrero.

Belma: La mía hará 4 años.

Ana tiene la ilusión de conducir -perdón, pilotar- su moto hasta el circuito de Mugello para ver las carreras

Ana tiene la ilusión de conducir -perdón, pilotar- su moto hasta el circuito de Mugello

H.M. ¿Sois camorristas en la moto?, ¿Os gusta armar follón?

Ana: Nooo.

En este momento, Jonathan (el maromo de Ana, que se acercó al final de la sesión fotográfica) pone cara de circunstancia mirando al techo…, y Belma dice: “huy, mira éste…”. Y Ana rectifica: Vaya, tengo aquí al chivato. Bueno, pues sí, me gusta.

H.M. Te gusta armar follón, o sea, te gusta que te miren, no?

Ana: Me gusta que me miren pero me da vergüenza.

H.M. ¿Que te da vergüenza de que te miren?

Ana: Cuando voy sola me da vergüenza, cuando voy acompañada no tanto.

Belma: Eso me pasa a mi también. Me pasa igual.

Belma aún no tiene la confianza suficiente en su pilotaje, pero todo llegará

Belma aún no tiene demasiada confianza en su pilotaje, pero todo llegará

Ana ya lleva unos cuantos kilómetros sobre su Monster y su pilotaje es la prueba

Ana ya lleva unos cuantos kilómetros sobre su Monster y su pilotaje es la prueba

H.M. ¿A ti también te gusta que te miren?

Belma: Sí, a mi también me gusta.

H.M. Bueno, siendo dos chicas conductoras de motos os mirarán mucho, no?

Belma: Bastante.

Ana: Conductoras no, corrijo, pilotos.

H.M. Vaya, perdón, pilotos.

Ana: Mi padre siempre me dice que las motos se pilotan, no se conducen.

Ana luce las botas que tanto se hicieron esperar

Ana luce las botas que tanto se hicieron esperar

Belma y su "Fantasmita", otro tirón de orejas que me acabo de ganar por publicar el mote de la Ducati blanca.

Belma y su “Fantasmita”, otra colleja que me acabo de ganar por publicar el mote de la Ducati blanca.

Aunque en la foto anden peleando, Ana y Belma son buenas amigas

Aunque en la foto anden peleando, Ana y Belma son buenas amigas

H.M. Entonces, os gusta que os miren ¿No?

Ana: Yo creo que a todas las mujeres que van en moto les gusta que las miren, yo creo que la que te diga que no le gusta te está mintiendo.

H.M. Vamos a meter un poquito de prensa rosa, ¿vale? Ana, ya veo que tú tienes un maromo, y tú, Belma, ¿tienes novio?

Belma: Sí, yo también tengo novio.

Jonathan, el “maromo” de Ana, se presentó en el mirador del Conquero con una GSXR 1000 que se escuchaba desde que se acercaba por el puente de Punta Umbría.

¿A qué motero no le gustaría pararse en un semáforo detrás de ellas?

¿A qué motero no le gustaría pararse en un semáforo detrás de ellas?

H.M. Belma, y tu novio ¿también es motero?

Belma: Próximamente, todavía no, está arreglando su moto. Tiene moto pero se acaba de sacar el carnet.

H.M. Y ¿has sido tú la culpable de que se haya metido a motero?

Belma: Si, como voy sola a los sitios y él quiere venir se tiene que comprar una moto, porque yo de paquete no lo voy a llevar.

Ana: Yo conocí a Jonathan ya en moto, nos conocimos el año pasado en la concentración de Lepe.

H.M. Jonathan, y ¿Y a ti te gusta que ella vaya en su propia moto?

Jonathan: Es muy útil que la pareja tenga su propia moto para poder llevar colín, aunque de vez en cuando hay conflictos de intereses: “no me dejas la moto”, “no te fías de mi”, “tú coges la mía y yo no cojo la tuya”. Pero cuando se la dejo es como Dori, que se pone a dar saltos de felicidad.

Una motera con muchas ganas de devorar kilómetros

Una motera con muchas ganas de devorar kilómetros

A Belma le gusta "todo" de su moto

A Belma le gusta “todo” de su moto

H.M. ¿Qué pasa, Ana, te gusta más la suya?

Ana: Hombre, es más moto y tiene más potencia. De vez en cuando viene bien variar, ¿no? Para cambiar un poquito.

H.M. ¿Qué es lo que más os gusta de vuestra moto?

Ana: Para mi la manejabilidad que tiene y que es muy cómoda. En la Monster ni vas tan tumbada como en una R ni vas tan recta como en una moto de turismo, tiene una postura intermedia que está muy bien, se hacen los kilómetros y no te enteras.

Hasta el monumento de Colón se quedó mirando

Hasta el monumento de Colón se quedó mirando

Un paseo por los alrededores de Huelva nos dio fotitos como ésta

Un paseo por los alrededores de Huelva nos dio fotitos como ésta

H.M. ¿A qué llamamos hacer kilómetros?

Ana: Bueno, yo lo más lejos que he ido con la moto es a Rota.

H.M. Y a ti, Belma, ¿Qué es lo que más te gusta de tu moto?

Belma: A mí todo, me gusta todo de la Monster.

Ana: Yo sólo le pondría unos caballitos más.

A mi me parece que a Belma le gustó esto de posar para la cámara

A mí me parece que a Belma le gustó esto de posar para la cámara

Una bonita pareja, ¿no?

Una bonita pareja, ¿no?

Ana y su Monster, una combinación explosiva

Ana y su Monster, una combinación explosiva

H.M. La próxima moto ¿cuál será?

H.M. La próxima moto ¿Cuál será?

Las dos resoplan…

Ana: Yo ninguna, estoy muy contenta con mi moto y ¿para qué voy a cambiar?

Belma: Bueno, yo –si me tocara la lotería- me compraría la Streetfighter.

Ana: Hombre, si me tocara la lotería, yo también me compraría la Streetfighter, o la Panigale.

Con este equipo es divertidísimo hacer un reportaje

Con este equipo es divertidísimo hacer un reportaje

H.M. ¿Qué es lo que más os gusta del mundo de las motos?

Belma: El ambiente, la gente y las motos en sí. Con las motos conoces a mucha gente, es otro tipo de diversión, es algo diferente.

Ana: No sé, en realidad me gusta todo. Yo veo una moto y me da igual el modelo que sea, yo giro la cabeza siempre para mirarla.

H.M. ¿Qué otras aficiones tenéis?

Belma: Yo ninguna, la moto y trabajar.

Ana: Yo tengo muchas aficiones, me gustan todos los deportes, sobre todo la escalada.

H.M. ¿Cogéis la moto a diario o sólo los fines de semana?

Belma: Yo sólo la cojo los fines de semana, no suelo perderme ninguna concentración y también la cojo para salir de ruta a curvear.

H.M. ¿Qué tipo de rutas os gusta hacer?

Belma: A mi me gusta ir a la sierra a curvear, pero yo voy tranquila. Me da miedo ir deprisa y prefiero ir más tranquila, todavía no tengo confianza para tumbarme más.

Ana:  Hay días que me voy yo sola a rutear tranquila y a admirar el paisaje, me paro en algún sitio bonito a tomar un café… Otras veces me gusta ir más deprisa, “se me cruzan los balines”, como se suele decir, y le aprieto más a la moto.

H.M. ¿Os habéis caído alguna vez?

Belma: Yo no me he caído nunca.

Ana: Yo sí que me he caído, en parado, la caída más tonta.

H.M. ¿Os consideráis conductoras seguras?

Belma: Yo me siento insegura pero conduzco de una forma segura; como me falta confianza y kilómetros voy despacio en zonas de curvas.

Ana: Yo no me considero una mala conductora, tampoco soy una conductora lenta, de hecho caneo a más de un tío en la moto cuando quiera. (En este momento, Jonathan vuelve a perder la mirada en el techo, pero al preguntarle si es verdad, él reconoce: “la verdad es que no va mal, para llevar la moto que lleva no va nada mal”)

H.M. ¿Cuántos kilómetros lleváis en vuestras motos?

Belma: Mi moto tiene 16.000 kilómetros pero la compré con  9.000.

Ana: La mía tiene 37.000 y se los he hecho yo todos.

H.M. ¿Qué viaje os gustaría hacer con la moto?

Ana: A mí me encantaría ir a Mugello en moto para ver allí las carreras.

Belma: Yo tengo ganas de ir a Pingüinos, que nunca he ido.

Jonathan apunta una pregunta: “¿Sabéis algo de mecánica o mantenimiento de motos?”

Ana: Yo le cambié una vez el aceite a mi moto y no sé si lo hice bien o no, pero la moto sigue andando, jajaja.

Belma: Yo no sé nada de nada. A mí me lo hace todo mi cuñado.

H.M. ¿Qué os dice la gente cuando aparecéis en las concentraciones?

Ana: Hay una cosa que me dicen mucho y que me da mucho coraje: “Anda, Ducati, una moto de tía”, no puedo con esa frase, me hierve la sangre.

A priori parecen unas chicas simpáticas, pero son unas “esaborías”, las dos llevan un colín en su moto para no llevar a nadie de paquete, lo dicho, dos “esaborías”.

Pues éste es el resultado del rato que echamos el sábado pasado las Monster girls y el que suscribe, yo me lo pasé de vicio, ellas también se rieron lo suyo, a ver qué os ha parecido a vosotros.

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