Las mejores rutas moteras de Huelva (Trail por el Andévalo)

La provincia de Huelva esconde muchos encantos, hay quien lo sabe y hay quien no. Muchos se limitan a mencionar sus playas y la Sierra cuando se habla de las bondades de la provincia; hay quien va un poquito más allá y habla de su gastronomía. Pero ¿qué piensan los moteros de la provincia de Huelva?

En un sondeo que se hizo recientemente salieron a la luz varias rutas que podríamos considerar “las mejores de la provincia”, esta recopilación incluye carreteras rápidas para emocionarnos con potentes máquinas, carreteras por las que pasear con tranquilas motos disfrutando del paisaje y del aire en la cara, caminos en los que las trail sacan lo mejor de sí mismas y parajes aptos únicamente para verdaderas motos todo terreno.

Empezaremos con la primera de las rutas que nos han propuesto los lectores de Huelva Motera, una ruta por el Andévalo que nos enseña una comarca poco transitada y que nos llevaría a rincones poco conocidos. En esta ruta hemos tirado de motos trail y hemos explorado carriles en buen estado para aprovechar un poco las ventajas de este tipo de moto. Aunque el día estaba nublado, hacía tiempo que no llovía, así que no encontramos barro en las pistas y tan sólo un charco en el que nos paramos para hacer alguna fotillo en acción.

Como colaboradores, en esta ocasión hemos contado con Luis Ojeda, natural de la zona visitada y nuestro guía en esta ruta a lomos de su recientemente estrenada Yamaha Superteneré 1200; el otro colaborador con el que hemos contado ha sido Antonio Felguera, que ya ocupara un ESPACIO en los inicios de Huelva Motera a bordo de su Triumph Explorer 1200 XC. A ambos les gusta rodar por todo tipo de superficies y -por supuesto- no tuvieron ningún inconveniente en salirse del asfalto para buscar la mejor ruta de la provincia de Huelva.

Los protagonistas de la ruta trail por el Andévalo, Luis y Antonio

Los protagonistas de la ruta trail por el Andévalo, Luis y Antonio

El itinerario seguido salía desde Huelva hacia Gibraleón para continuar por San Bartolomé de la Torre hasta Alosno, hasta aquí hacíamos todo el camino por asfalto y -antes de meternos en harina- echamos un cafelito mientras Luis nos comentaba los pormenores de la ruta que íbamos a seguir por la zona.

Solitarias carreteras ideales para disfrutar del paseo en moto

Solitarias carreteras ideales para disfrutar del paseo en moto

Retomábamos la marcha por carretera asfaltada y no la abandonaríamos hasta poco después de pasar por Villanueva de los Castillejos. En la carretera HU-4402 que nos lleva a El Granado hacíamos una parada para “echar un cigarrito” junto a un pequeño lago que aprovechamos para sacar la cámara de fotos, que nos liamos a rodar y a rodar y se nos va el día sin disparar una foto.

Junto a la carretera nos encontramos con este lago que nos invitó a hacer una paradita

Junto a la carretera nos encontramos con este lago que nos invitó a hacer una paradita

Les "convencimos" para que se alejaran un poco y volvieran para hacer estas fotillos

Les “convencimos” para que se alejaran un poco y volvieran para hacer estas fotillos

Un par de pasadas de los compañeros de ruta fueron suficientes para sacar alguna fotillo que llevarnos de recuerdo. Al volver de nuevo a la marcha abandonábamos de nuevo la carretera pocos metros después volver a ella, tomábamos una pista a la izquierda que nos llevaría hasta la carretera que une Sanlúcar de Guadiana con El Granado.

Cuando nos salimos del asfalto nos podemos encontrar con instalaciones en desuso como este viejo puente

Cuando nos salimos del asfalto nos podemos encontrar con instalaciones en desuso como este viejo puente

Dejamos Sanlúcar para más tarde y nos dirigimos a El Granado, población que atravesamos para tomar la carretera que sale hacia Las Herrerías. Pero rodaríamos muy poco por asfalto antes de tomar un desvío a la izquierda que nos llevaría a dar un rodeo hasta casi volver a El Granado por una bonita pista que atraviesa una zona de monte bajo con generadores eólicos. A los pies de cada generador hay una explanada ideal para hacer otra parada, y es que uno de los compañeros de ruta ya pide otro cigarrito “pa su pecho”.

De cerca se pueden apreciar las dimensiones de estos aparatos

De cerca se pueden apreciar las dimensiones de estos aparatos

De lejos ya se ven grandes estos “ventiladores” pero de cerca impresionan, sobre todo el ruido que hacen las aspas al girar. ¿Sabes a qué velocidad llegan a ir las puntas de las aspas?

Son grandes de verdad, ¿eh?

Son grandes de verdad, ¿eh?

En algún punto del recorrido del día comprobamos la ruta a seguir

En algún punto del recorrido del día comprobamos la ruta a seguir

Y si el paisaje lo vale, ¿por qué no hacer una fotillo?

Y si el paisaje lo vale, ¿por qué no hacer una fotillo?

La parada junto a uno de estos generadores siempre es agradable, además -como suelen estar instalados en lugares elevados- las vistas siempre nos permiten deleitarnos con el paisaje. Pero bueno, aquí hemos venido a lo que hemos venido, así que terminado el cigarrito de Luis volvemos a las motos y nos volvemos a poner en marcha. En este momento nos despistamos un poco en un cruce de varios caminos pero al final nuestro guía da con la dirección correcta que nos lleva de nuevo al asfalto cerca de El Granado en la carretera que lleva hasta el Puerto de la Laja, hacia donde nos dirigimos. Una vez llegados a esta pequeña aldea, bajamos por un acceso algo pedregoso hasta llegar junto al Guadiana.

Las vistas resultan relajantes para unos cuerpos que no es que lleven un día muy estresado que digamos

Las vistas resultan relajantes para unos cuerpos que no es que lleven un día muy estresado que digamos

El campo ya empezaba a barruntar la llegada de la primavera

El campo ya empezaba a barruntar la llegada de la primavera

El lugar invitaba a hacer otra paradita para sentarnos a contemplar el paisaje, este sitio hubiera sido una gran elección para abrir las maletas y sacar los bocatas que llevábamos, sin embargo, Luis había contactado con unos amigos de la zona y quedó en que les haríamos una visita para comer con ellos.

Tras esta pausa volvíamos a las motos para deshacer el camino hasta El Granado y llegar a Sanlúcar de Guadiana, no sin antes subir al castillo para asomarnos al mirador desde donde pudimos ver una bonita panorámica del Guadiana y la población portuguesa de Alcoutim.

Las tres motos y dos de los pilotos, sólo falto yo... :(

Las tres motos y dos de los pilotos, sólo falto yo… 🙁

Las vistas de Sanlúcar de Guadiana y Alcoutim, separados por el Guadiana, siempre es una bonita recompensa

Las vistas de Sanlúcar de Guadiana y Alcoutim, separados por el Guadiana, siempre es una bonita recompensa

El carril de acceso al castillo tampoco tiene desperdicio

El carril de acceso al castillo tampoco tiene desperdicio

Hacía ya algún tiempo que no visitábamos el castillo y nos sorprendió el acondicionamiento al que ha sido sometido el aparcamiento, ahora cuenta con una valla protectora, con bancos y con un techado para el aparcamiento. Desde aquí nos fuimos ya a comer, aunque llevábamos nuestra comida, los amigos de Luis nos pusieron una tapita de jamón que… y tampoco nos faltó un botellín abierto en la mano. Pero eso, que no se nos olvide a lo que hemos venido, vamos a las motos, que se nos va el día. Como parece que hay quien sin su ración de cafeína no anda bien volvimos a pararnos en Sanlúcar para echar el cafelito mirando al río.

Por la mañana habíamos pasado por un charco despacito para no mancharnos mucho pensando que ya cogeríamos otro para hacernos unas fotillos, pero no fue así, y Antonio tenía ganas de llegar a casa con algo de barro en la moto. ¿Qué le vamos a hacer? Para ir cogiendo el camino de vuelta a Huelva podíamos elegir entre rodar por asfalto o volver a coger uno de los carriles de esta mañana, aquel en el que estaba el charco. Y ¿sabes por dónde cogimos? Pues en las fotos tienes la respuesta.

Antonio no cortó gas en su Explorer al entrar al charco

Antonio no cortó gas en su Explorer al entrar al charco

Pero Luis no se conformó con no cortar gas y aceleró a fondo al entrar

Pero Luis no se conformó con no cortar gas y aceleró a fondo al entrar

Al salir del charco había que ver las fotos, eso no podía esperar

Al salir del charco había que ver las fotos, eso no podía esperar

Durante todo el día no prestaron mucha atención estos dos a las fotos que les iba haciendo, pero cuando pasaron el charco ya estaban los dos pidiéndome que les enseñara las fotos del “vadeo”. Una vez que terminó la pista de tierra y volvíamos al asfalto sólo nos quedaba el mero trámite de llegar a Huelva, una vuelta en la que enroscamos un poco más el acelerador, que lo bueno ya había terminado.

Una aproximación a la ruta que hicimos por el Andévalo con tres motos trail

Una aproximación a la ruta que hicimos por el Andévalo con tres motos trail

De todas formas, no hay excursión que se precie que no termine en el bar de al lado de casa comentando las mejores jugadas de la jornada y así lo hicimos. Y después del ratito del bar llegó el momento de lavar las motos, parece que no queríamos dar por concluida la jornada y fuimos a quitarles el barro y a sacar el lustre a las máquinas que tan bien se han portado durante todo el día, ya las dejamos listas para la siguiente excursión, que será a… ya lo veremos.