La VI Queda Motera “Al corazón de la tierra” reunió a cerca de 200 motos

Ayer subíamos a la localidad minera de Riotinto a participar en la VI Queda Motera “Al corazón de la tierra”, amanecía un bonito y soleado día con una temperatura ideal, ni frío ni calor. Tras un fin de semana que llovió todo lo que quiso y un poquito más, el personal tenía ganas de moto, lo que propició que se cumplieran -e incluso se superaran- las expectativas de participación en esta reunión motera.

Moteros empresarios 2

Organizada por el Ayuntamiento de Riotinto, el restaurante Época y el motoclub “Tragatierra” de Zalamea, a partir de las 10 de la mañana empezaba el festival con el registro de las inscripciones. El Paseo del Chocolate era el lugar elegido para la ocasión, una carpa albergaba el comedor y una barra para mimar un poco al estómago. Desde primera hora empezó el flujo de motos que llegaba a Riotinto y pasaba a registrarse en la VI Queda Motera. La mesa de inscripciones, ubicada a la entrada del paseo ocasionó un pequeño atasco entre las motos que entraban y la cola de moteros que esperaban su turno, pero nada que no tuviera solución con un poquito de buena voluntad por ambas partes.

El paseo va cogiendo colorcillo

El paseo va cogiendo colorcillo

No hace mucho que se les vio por primera vez en un sarao de éstos, pero ya van conociéndose sus caras

No hace mucho que se les vio por primera vez en un sarao de éstos, pero ya van conociéndose sus caras

Llegada al Barrio Inglés

Llegada al Barrio Inglés

Caminando por el Barrio Inglés antes de la explicación

Caminando por el Barrio Inglés antes de la explicación

Rafael Cortés explicó a los asistentes los pormenores del Barrio Inglés

Rafael Cortés explicó a los asistentes los pormenores del Barrio Inglés

"Jamía", si te pones así, ¿cómo no te voy a hacer una foto?

“Jamía”, si te pones así, ¿cómo no te voy a hacer una foto?

Con la inscripción nos daban una camiseta, una braga para el cuello y los tickets para toda la jornada. Muchas caras conocidas, mucha gente a la que saludar y con quien echar unas primeras risas, la jornada prometía y no defraudó.

A eso de las 11 de la mañana llegaba la hora de ponernos en marcha y la organización empezó a trabajar para movilizar a tanta gente. La primera parada la teníamos bien cerca; en la misma localidad de Riotinto, al otro lado de la carretera, está el “Barrio Inglés”. La primera de las visitas nos mostraba este barrio, que forma parte del patrimonio cultural e histórico tanto de la localidad como de la vida minera en la comarca. Un guía local explicó a los presentes los pormenores de este emblemático lugar. Tras esta explicación volvíamos a las motos y nos dirigíamos a la Corta Atalaya, un enclave que se ha convertido por méritos propios en la insignia de toda una comarca, una mina a cielo abierto con unas dimensiones difícilmente calculables a simple vista. Para esta ocasión, la organización había conseguido la autorización para que el grupo de motos pudiera entrar en el interior del recinto de la mina, algo imposible de hacer normalmente. Al estacionar las motos nos dirigimos al mirador que hay instalado al borde de la mina y allí nos dedicamos a hacer fotos, y es que el lugar invita a ello.

Segunda parada, esta vez en la Corta Atalaya

Segunda parada, esta vez en la Corta Atalaya

El mirador de la Corta Atalaya es el lugar idóneo para contemplar su inmensidad

El mirador de la Corta Atalaya es el lugar idóneo para contemplar su inmensidad

Varias fotillos en la parada de la Corta Atalaya

Varias fotillos en la parada de la Corta Atalaya

¡Ay, amigo!, ¿Cuándo te verás en otra igual?

¡Ay, amigo!, ¿Cuándo te verás en otra igual?

Aquí medio se organizó una foto de grupo

Aquí medio se organizó una foto de grupo

La peña "Mi burra y yo"

La peña “Mi burra y yo”

Pero volvió el momento de ponernos en marcha y esta vez sí íbamos a darnos una vueltecita en moto, desde Riotinto cogíamos la carretera hacia El Campillo, de allí a Zalamea la Real y continuamos por la N-435 hasta el cruce con la carretera que nos llevaría hasta Berrocal. Aquí empezaba lo divertido de verdad, una carretera repleta de curvas que nos adentra en un entorno natural digno de ser disfrutado. Tras unos minutos rodando llegábamos a los alrededores del cauce del río Tinto, donde se organizó el avituallamiento; al ir tantas motos se saturó un poco el lugar, pero la presencia de Protección Civil ayudó a mantener la seguridad de los  moteros presentes, que ocupaban buena parte de la calzada. Allí, la organización repartió bocadillos y bebidas a los inscritos y echamos un rato de cháchara. Al volver a las motos retomamos la marcha y llegamos a Berrocal, localidad que atravesamos para dirigirnos a El Madroño, ya en la provincia de Sevilla; tampoco nos detuvimos aquí, y la gran caravana de motos continuó su camino en dirección a Nerva y de allí de nuevo a Riotinto, donde ya llegamos a la hora perfecta para sentarnos a comer.

Parada junto al río Tinto para el avituallamiento en ruta

Parada junto al río Tinto para el avituallamiento en ruta

La verdad es que la curva se petó de motos y moteros

La verdad es que la curva se petó de motos y moteros

Aquí pillamos a esta gente con las manos en la masa

Aquí pillamos a esta gente con las manos en la masa

Esta parejita llegó un poco tarde, pero por lo menos se dejó ver

Esta parejita llegó un poco tarde, pero por lo menos se dejó ver

El reparto de la comida en la carpa

El reparto de la comida en la carpa

Estaba todo listo y nada más que faltábamos nosotros para sentarnos a comer, una platito de patatas con carne por inscrito y a la mesa. Ya después de comer se entregaron unos trofeos, al inscrito más veterano, al más lejano, al motoclub con más miembros inscritos y también se le entregó un trofeo de agradecimiento al motoclub “Los Teleñecos” por su desinteresada colaboración en el evento.

Carmelo Rufo entrega el trofeo al motero más veterano

Carmelo Rufo entrega el trofeo al motero más veterano

La concejala de Riotinto entrega el trofeo al motero más lejano

La concejala de Riotinto entrega el trofeo al motero más lejano

La peña "Mi moto la mejón" se llevó el trofeo al motoclub con más miembros inscritos... otra vez

La peña “Mi moto la mejón” se llevó el trofeo al motoclub con más miembros inscritos… otra vez

En este punto prácticamente se dio por acabada la reunión motera, pero aún quedaba dar un paseo por las calles de la localidad de Riotinto hasta llegar al restaurante Época, donde tomaríamos un café, incluido en la inscripción. El cafelito hubo muchos participantes que lo perdonaron y tomaron el camino de vuelta a casa, otros -sin embargo- se resistían a dar por finalizada la jornada de motos y se quedaron hasta casi rebañar la taza de café.

Aquí tenemos a una nueva amiga, Charo

Aquí tenemos a una nueva amiga, Charo

El cafelito de última hora

El cafelito de última hora

Estas dos parejas parece que se pusieron de acuerdo para comprarse la moto, las dos llevan el mismo modelo

Estas dos parejas parece que se pusieron de acuerdo para comprarse la moto, las dos llevan el mismo modelo

Finalmente, el sentimiento general era de satisfacción por la marcha de esta reunión motera, cerca de 200 motos se contabilizaron y todo salió según lo previsto.

Al margen de la satisfacción por la marcha de la VI Queda Motera, la jornada nos dejaba la triste noticia del fallecimiento de un compañero en la carretera en el término municipal de Almonaster la Real, una notica amarga que empañaba el ánimo de todos los moteros tras un espléndido día de motos y amigos.

AQUÍ tienes todas las fotos tomadas por la cámara de Huelva Motera.