La Ruta Motera Solidaria del CSI-F supera todas las expectativas

El CSI-F celebraba el pasado sábado 9 de junio la segunda edición de su Ruta Motera Solidaria, tras el satisfactorio resultado de su primera experiencia el año pasado. Hasta 215 participantes se inscribieron en la ruta organizada por la delegación onubense del CSI-F, a los que se unieron los 150 que lo hicieron en la ruta que partía de Sevilla. Finalmente se estima en unos 540 los moteros que participaron en esta iniciativa solidaria organizada a beneficio de Cruz Roja. Los dos kg de alimentos no perecederos que costaba la inscripción individual fueron recogidos directamente por Cruz Roja, que se encargaría posteriormente de su distribución, un mínimo de 1080 kg se recogieron en calidad de inscripción, a los que hay que sumar los 100 kg que aportó el club Guardianes Verdes.

Las motos empiezan a llenar la explanada desde la que salimos

Las motos empiezan a llenar la explanada desde la que salimos

La mesa de inscripciones trabaja a destajo

La mesa de inscripciones trabaja a destajo

El aparcamiento de SEAT Huelva Motor nos sirvió de punto de concentración para agruparnos antes de salir de ruta

El aparcamiento de SEAT Huelva Motor nos sirvió de punto de concentración para agruparnos antes de salir de ruta

Llegó la hora de salir

Llegó la hora de salir

Desde primera hora de la mañana empezaba el movimiento y el olor a gasolina en las instalaciones de SEAT Huelva Motor, una explanada que se quedaba pequeña ante la avalancha de motos que llegó para participar en esta Ruta Motera Solidaria. La organización ofreció la posibilidad de realizar la inscripción de forma anticipada on-line, pero no fueron pocos los moteros que aprovecharon su última oportunidad para inscribirse en el punto de salida el mismo día de la actividad. La salida de la ruta tenía lugar en torno a las 10:00 de la mañana, tal y como estaba previsto, y empezaba dando una vuelta por las calles de Huelva; una vuelta que transcurría con agilidad y sin aglomeraciones ni retenciones, la Policía Local de Huelva se encargó de que así fuera. Seguidamente tomábamos la carretera para rodar un poco -como nos gusta- hasta Sanlúcar de Guadiana, donde teníamos la primera parada.

El grupo se acerca a la primera parada, Sanlúcar de Guadiana

El grupo se acerca a la primera parada, Sanlúcar de Guadiana

Y llegamos al descanso

Y llegamos al descanso

Las motos llenaron por completo los alrededores del bar que tomamos al asalto

Las motos llenaron por completo los alrededores del bar que tomamos al asalto

Esta localidad fronteriza siempre nos ofrece una bonita estampa

Esta localidad fronteriza siempre nos ofrece una bonita estampa

El camino transcurría a buen ritmo, que teníamos unos cuantos kilómetros por delante y no era plan de dormirnos conduciendo. Sin ninguna incidencia, la larga caravana de motos recorrió el camino hasta la localidad fronteriza, donde tomamos el bar al asalto, llegando a crispar un poco al personal del mismo. Una avalancha de moteros sedientos quería su desayuno y lo quería “YA”. Afortunadamente, había tiempo de sobra, aquí estaba prevista una parada para que desayunáramos sin prisas e incluso repostara el que lo necesitara.

Algunos tuvimos que esperar un poco para pedir nuestro desayuno

Algunos tuvimos que esperar un poco para pedir nuestro desayuno

Esta gente no aprende, cada vez que veo algo así no me puedo aguantar y hago la foto

Esta gente no aprende, cada vez que veo algo así no me puedo aguantar y hago la foto

Se acerca la hora de volver a la carretera, ¿no?

Se acerca la hora de volver a la carretera, ¿no?

Tras un par de avisos de que se acercaba la hora de salir de nuevo, llegaba la hora de volver a la carretera; la siguiente parada sería en Zalamea la Real, donde nos uniríamos al grupo procedente de Sevilla. En este tramo de la ruta, la caravana se estiró algo más y ya no formábamos un grupo compacto, pero el camino estaba claro y había varios miembros de la organización supervisando con sus motos la buena marcha de la ruta. La parada en Zalamea era puramente testimonial, dada su brevedad, y pronto volvíamos a la carretera rápidamente con el rumbo fijado ya en el final de la ruta, Valverde del Camino.

Orden en la caravana motera al pasar por Puebla de Guzmán

Orden en la caravana motera al pasar por Puebla de Guzmán

La parada en Zalamea la Real fue muy breve

La parada en Zalamea la Real fue muy breve

El Pabellón de Exposiciones de Valverde recibía a los participantes después de estacionar las motos en la zona acotada y los alrededores. A la entrada del Pabellón teníamos el mostrador en el que apuntarnos a los juegos que la organización tenía preparados, tanto en moto como a pie, y una vez dentro llegábamos al espacio en el que tendría lugar la comida, el concierto en directo, la entrega de premios y los sorteos de regalos.

Bueno, ya hemos aparcado la moto, ahora a comer y a echar un buen rato

Bueno, ya hemos aparcado la moto, ahora a comer y a echar un buen rato

Exposición de KTM a la entrada del Pabellón de Exposiciones

Exposición de KTM a la entrada del Pabellón de Exposiciones

Después de un rato de moto, parecía como si hubiéramos cruzado el Sáhara, todos entrábamos al Pabellón con una idea en la cabeza: “algo que beber”, así que la mesa de los tickets fue la primera visita a cumplimentar nada más llegar, para -minutos después- pasar por la barra. Ya con la primera bebida en la mano, esperábamos al reparto de la paella, una generosa ración que aventajaba bastante al típico “rancho” que con frecuencia se prepara cuando se trata de dar de comer a más de 500 personas. La cola para comer también se estiró lo suyo, pero finalmente todos llegamos a por nuestro plato de paella y la disfrutamos, que a estas horas ya se juntaban el hambre con las ganas de comer.

Había gente, muuuucha gente

Había gente, muuuucha gente

Empezamos con el reparto de paella

Empezamos con el reparto de paella

Y el gran momento... de disfrutar de la comida

Y el gran momento… de disfrutar de la comida

Killo, y una fotito con mis colegas...

Killo, y una fotito con mis colegas…

Tras la comida se sortearon algunos de los muchos regalos que se iban a repartir a lo largo de la jornada y a continuación se mostraron sobre el escenario los premios que se iban a repartir entre los ganadores de los diferentes concursos que se celebrarían a continuación: cascos, guantes, un mono de cordura, un pantalón de piel, unos vaqueros de motorista y alguna que otra cosilla más que había aportado la empresa colaboradora JCM Motopremium; con esto se trataba de animar a los participantes a inscribirse en los juegos.

Supercontento del premio que le había tocado (lo que no sabía es que la cerveza no venía dentro de la nevera)

Supercontento del premio que le había tocado (lo que no sabía es que la cerveza no venía dentro de la nevera)

Los premios que se iban a repartir a los ganadores de los distintos concursos programados

Los premios que se iban a repartir a los ganadores de los distintos concursos programados

El reclamo surtió su efecto y un buen número de los asistentes se animó a participar, lo peor que podía pasar era quedarnos sin premio, pero la diversión la teníamos asegurada. Pocos minutos después empezaban los juegos, en el exterior del recinto ya estaba preparada la pista para la prueba de habilidad, un slalom con una curva cerrada al final y vuelta al punto de salida sorteando de nuevo los conos.  Pues bien, se celebraron varias eliminatorias en las que los concursantes se “peleaban” de dos en dos; para clasificarse había que completar el recorrido sin tocar el suelo con los pies, lo que provocó momentos de emoción y de risas, además de los aplausos y los ánimos del público. El objetivo era llegar a eliminar a todos los participantes menos a uno -el vencedor-, y así resultó. A continuación, llegaba el turno a la siguiente prueba, las carreras de cintas, en las que -con la moto en marcha- había que ensartar con un palo unas anillas suspendidas de una cuerda que cruzaba la pista (como si de un duelo a caballo con lanzas  se tratara). La mayoría de los concursantes optaba por montar a su copiloto para hacer puntería, pero hubo quien se atrevió a intentarlo conduciendo con una mano y llevando la “lanza” en la otra. Tampoco faltaron los momentos de emoción, las risas y los gritos desde el público. Las distintas pasadas que se hicieron sobre la pista fueron en grupos, ocupando todo el espacio disponible y los que no conseguían llevarse ninguna cinta eran eliminados. Al igual que en la prueba de habilidad, el objetivo era que un sólo equipo resultara vencedor y también se llegó a este final. Entre ambas pruebas consumieron bastante tiempo, tanto que la organización optó por suspender el resto de juegos, ya que empezaban a marcharse los participantes de la ruta motera.

Uno de los participantes se dispone a entrar en el circuito de habilidad

Uno de los participantes se dispone a entrar en el circuito de habilidad

En plena acción

En plena acción

Ensartando una anilla en la carrera de cintas

Ensartando una anilla en la carrera de cintas

La pareja ganadora de la prueba acierta una vez más

La pareja ganadora de la prueba acierta una vez más

La actividad se trasladó de nuevo al interior del Pabellón, donde empezaba la actuación de Alfred Romero y su banda, una agrupación musical que sonaba realmente bien. Para dar algo más de ambiente, se empezaron a tirar desde el escenario numerosos regalos de promoción, algo que siempre trae un tremendo cachondeo con todo el mundo casi matándose por coger algún regalo al vuelo. Una vez se había conseguido que el personal se acercara al escenario se procedía a la entrega de premios de los concursos que se habían celebrado. A continuación se repartieron los trofeos entre los inscritos, fueron muchas las categorías premiadas (la moto más antigua, la más moderna, la moto con más kilómetros, el motero más lejano, la motera más lejana, los motoclubs con más miembros inscritos, el motero de mayor y el de menor edad, la motera con más años de carnet A y alguno que otro que -seguro- se me queda en el tintero). La IPA (International Police Asociation), que colaboraba con la organización del evento entregó también algunos trofeos. Una vez finalizada la entrega de premios, llegaba la hora de sortear los regalos que quedaban, algunos de ellos realmente buenos, como dos fines de semana de alquiler de un coche de alta gama (gentileza de SEAT Huelva Motor), noches de hotel, y otros regalos más. Terminaba así el programa preparado por el CSI-F para esta jornada que empezaba con la Ruta Motera Solidaria. Las previsiones habían sido superadas con creces y el objetivo de ayudar a Cruz Roja con la aportación de 2 kg de alimentos no perecederos había sido cubierta al 100%.

Alfred Romero empieza a calentar el ambiente

Alfred Romero empieza a calentar el ambiente

Había que probarse el casco antes de celebrar el premio

Había que probarse el casco antes de celebrar el premio

El club Águilas Bikers fue el que más miembros inscribió en la ruta

El club Águilas Bikers fue el que más miembros inscribió en la ruta

El señor del micrófono trajo la moto más antigua hasta Valverde, y le calló la boca a los que decían que no llegaría

El señor del micrófono trajo la moto más antigua hasta Valverde, y le calló la boca a los que decían que no llegaría

Uno de los últimos premios que se entregaron en el sorteo, la mano inocente que sacó la papeleta -sin mirar y delante del publico- eligió sin saberlo su propio número

Uno de los últimos premios que se entregaron en el sorteo, la mano inocente que sacó la papeleta -sin mirar y delante del publico- eligió sin saberlo su propio número

Juan Manuel Quilón, presidente de la delegación onubense del CSI-F, se mostraba  “agradecido” por la respuesta recibida ya que “se han superado ampliamente las expectativas que teníamos al organizar esta segunda Ruta en Moto”. “No es fácil congregar a 200 motocicletas y más de 300 personas en una iniciativa solidaria como ésta y, por este motivo, tenemos que agradecer a todos los participantes su implicación y su generosidad”. El máximo responsable de CSI-F en Huelva también quiso mostrar su gratitud a CSIF-Sevilla ya que “este año se han querido sumar a nuestra Ruta y, de forma conjunta, hemos organizado un evento motero solidario sin precedentes en la provincia”. Al inicio del evento,  Quilón destacaba “el carácter solidario de la iniciativa, que se enmarca dentro las actividades de Acción Social del sindicato, aunando el motociclismo con los valores de solidaridad y hermanamiento. Además, se promociona al mismo tiempo nuestra provincia, ya que vamos a contar con participantes de otras provincias de Andalucía, Portugal e incluso de Extremadura y Castilla La Mancha”.

Como siempre, aquí está la sección de los enchufados de la jornada:

Enchufados (1) Enchufados (2)

Enchufados (3) Enchufados (4)

AQUÍ tienes todas las fotos tomadas por la cámara de Huelva Motera.