La ruta motera nocturna de Perros Lokos se salió

El pasado sábado se celebraba una reunión motera algo especial por el horario en el que tenía lugar, se trataba de una ruta nocturna y la organizaba el motoclub “Perros Lokos”

La cita empezaba al caer la tarde en el bar Desnivel de la localidad de Lepe, allí habían preparado unas tapitas para recibir a los moteros que iban a participar en esta ruta nocturna. A las 9:30 se había citado a los moteros pero no fue hasta pasadas las 10 de la noche cuando arrancaban las motos para iniciar la ruta.

En torno a 70 motos formaron una larga fila de luces en la carretera que lleva a Villablanca, localidad que se rodeó para continuar hacia Ayamonte. El frescor de la noche acompañó a los amigos que acudieron a la llamada de Perros Lokos y el paseo nocturno en moto resultó todo un placer.

Cae la noche y llega el momento de salir de ruta

Cae la noche y llega el momento de salir de ruta

El alma mater de la ruta nocturna

El alma mater de la ruta nocturna

Buen ambiente en casa de los N-431

Buen ambiente en casa de los N-431

Éste sabía que poniéndose esta camiseta iba a salir en la foto

Éste sabía que poniéndose esta camiseta iba a salir en la foto

Gran lugar de convivencia para moteros en Ayamonte

Gran lugar de convivencia para moteros en Ayamonte

No hay duda, estamos en casa de los N-431

No hay duda, estamos en casa de los N-431

Ya en Ayamonte, el grupo de motos se dirigía a la sede del motoclub N-431, que esperaba la llegada de la caravana con todo preparado. Con unas tapitas daban la bienvenida a los moteros. Los anfitriones recibieron a los ruteros nocturnos y organizaron el aparcamiento para que no hubiera ningún problema.

Foto de familia en la sede de los N-431

Foto de familia en la sede de los N-431

Éstos ¿están bailando, guitarreando o qué?

Éstos ¿están bailando, guitarreando o qué?

Vuelta a la carretera

Vuelta a la carretera

Con musiquita y cerveza bien fría el tiempo pasa rápidamente, y más aún con buen ambiente; llegó la hora de retomar la marcha y el grupo volvió a las motos para continuar la ruta. La marcha nocturna se reanudó y tras recorrer el muelle ayamontino pasó por el Pozo del Camino antes de llegar a La Redondela, donde el Jardín de la Cerveza era la siguiente parada establecida. Más tapitas y más cervecitas, desde luego el grupo no vino a pasar fatigas, ¿eh? La cerveza que elabora este establecimiento corrió de lo lindo y llegó de nuevo la hora de volver a las motos.

El paseíto nocturno en moto en esta fecha es lo más agradable

El paseíto nocturno en moto en esta fecha es lo más agradable

En el Jardín de la Cerveza lo tenían todo previsto

En el Jardín de la Cerveza lo tenían todo previsto

Buenos amigos en ruta

Buenos amigos en ruta

Nuevamente puestos en marcha, la larga fila de luces en la carretera se dirigió a Urbasur, donde el Búho les esperaba con una nevera llena de sangría gratis para los moteros. Además, las copitas las pusieron más baratas para la ocasión. Como suele pasar en estas cosas, el final de la fiesta fue un poco difuso, ya que los participantes se fueron marchando cuando les venía bien a cada uno o cuando se le acababa el permiso en casa para ir en moto con los colegas. Pero como también suele ocurrir, a los últimos casi tienen que echarlos de allí con agua hirviendo, no diremos nombres, pero seguro, seguro, seguro que son los de siempre, un día tendremos que ponerle un nombre de guerra a esta banda de incombustibles, se aceptan sugerencias.

En esta ocasión, Huelva Motera no pudo acudir a esta cita, por lo que tanto el relato como las fotografías vienen de amigos que sí estuvieron. Morón, el organizador de todo esto es el que nos lo contó para que hoy pudiéramos publicar esta crónica, mientras que la parte gráfica hay que agradecérsela a Alejandro “Valeca”, el fotógrafo de Valverde; a ambos, gracias.