La concentración motera de Palos colgó el cartel de “Lleno”

Sí señor, si la semana pasada el motoclub “Rum rum” de Palos de la Frontera se veía obligado a aplazar su concentración a causa de la previsión de fuertes lluvias, esta semana se desquitaban y veían superadas sus expectativas en lo referente a asistencia de moteros.

Parece como si las ganas de asistir a la XXIII Vuelta mototurística a los Lugares Colombinos se hubieran acumulado y amplificado, así que tras la rabieta de quedarnos sin ella el pasado domingo fuimos muchos los que dijimos: “pues esta vez no me lo pierdo”.

Empieza la fiesta

A partir de las 10:30 estaba previsto que se abriera el registro de inscripciones, pero ya desde antes tenía el “Rum rum” a gente esperando para inscribirse en su concentración, ¡hay que ser agonía! Sin embargo, a la larga, se pudo comprobar que hicieron bien, ya que los últimos en llegar para inscribirse se encontraron con la sorpresa de que se había llenado el cupo y no pudieron hacerlo. Viendo lo visto, ya sabes que no debes esperarte a última hora para ir a una concentración, levántate un poquito antes.

Ambientazo a primera hora de la mañana

Ambientazo a primera hora de la mañana

Primera parada en ruta

Primera parada en ruta

En la carpa instalada en la entrada de la sede del motoclub se formalizaron las inscripciones y por allí fueron pasando los muchos moteros que acudieron a la cita. Al llegar la hora de ponernos en marcha fuimos bastantes los que nos quedamos con cara de póker al realizarse la salida del recinto por la otra punta que en ocasiones anteriores; nos posicionamos para salir en cabeza del grupo y terminamos cerrándolo, por listos…

Vámonos, que nos vamos

Al iniciar la marcha empezamos haciendo un recorrido por las calles del pueblo, unas calles estrechas que alargaron bastante al grupo de motos. El gran número de motos participantes y lo sinuoso del trazado propició que el recorrido se hiciera algo lento hasta llegar a la primera parada para tomar un aperitivo.

Imbéciles metiendo la pata

No queda más remedio que hacer mención a la banda de impresentables que -año tras año- se empeñan en fastidiar esta concentración con una actitud incívica. Un buen número de niñatos se infiltran en el grupo de motos inscritas para dedicarse a adelantar de forma temeraria, a subirse por las aceras, a hacer caballitos en medio del grupo y demás memeces que no hacen sino generar una constante situación de peligro en el recorrido. Seguramente se verán muy “machos” haciendo todas estas tonterías, sin embargo, no son más que unos pobres idiotas que tratan de compensar su falta de inteligencia haciendo el tonto y poniendo en peligro a los que circulamos en perfecta armonía. Desde la organización del evento se trabaja para evitar este tipo de actitudes, se intenta separar a estos niñatos de los moteros que circulan con prudencia; sin embargo, buscan la manera de meterse en el grupo. Claro, si no hacen el tonto de forma pública y poniendo en peligro a los demás no es lo mismo. Quiero aclarar que cuando hablo de los niñatos me refiero a esos individuos que no deberían estar, no necesariamente a los jóvenes, podría ser un jubilado; igualmente, había chavales jóvenes circulando con ciclomotores que lo hacían de manera ejemplar. Las motos de campo, los scooters y los quads son los que -en mayor medida- ocupaban esta banda de niñatos impresentables, si bien ni están todos los que son ni son todos los que están. Para más inri, estos idiotas ni siquiera se inscriben en la concentración, lo único que hacen es molestar (por decirlo de una manera educada). Buena prueba del peligro que generan estos imbéciles nos la “disfrutamos” nosotros sobre nuestra moto, sí, un tonto hizo un caballito a escasos metros por detrás nuestra y pasó lo que tenía que pasar, nos embistió. No contento con ello, al parar e ir a bajarme de la moto nos adelantó todo lo deprisa que pudo y se perdió entre la confusión generada, más adelante supe que se fue por el campo junto con otro compañero, probablemente igual de estúpido. Esta vez no ha ocurrido nada, no nos hemos hecho daño y la moto no tiene desperfectos, pero no siempre vamos a tener a una legión de ángeles de la guarda sobrevolándonos. También quiero eximir a la organización de toda culpa en lo referente a estos incidentes, ya que me consta que -año tras año- buscan la manera de evitar la presencia en la concentración de esta banda de estúpidos descerebrados.

Continúa la ruta

Bueno, después de desahogarme un poco continúo con la crónica; llegamos a la primera parada y casi colapsamos todo el barrio en el que estacionamos las motos, un aperitivo en esta parada nos servía para hacer lo que tan bien se nos da a todos, charlar con los colegas y hacernos unas fotillos.

¿Cómo puede estar así de serio el tío éste con una belleza a cada lado?

¿Cómo puede estar así de serio el tío éste con una belleza a cada lado?

¿Lo ves? Hay que sonreír cuando te rodeas así de bien

¿Lo ves? Hay que sonreír cuando te rodeas así de bien

"Mi moto la mejón", esos que forman la del tigre cuando ven una cámara de fotos

“Mi moto la mejón”, esos que forman la del tigre cuando ven una cámara de fotos

Pero todo tiene su final y esta parada no iba a ser la excepción, nos dirigimos de nuevo a las motos y volvimos a la marcha, el entorno de La Rábida nos esperaba. Un nuevo aperitivo y la posibilidad de visitar el jardín botánico “Celestino Mutis” era lo que teníamos allí, aparte -claro está- de continuar con la conversación que teníamos antes.

Llegando a La Rábida, donde teníamos la segunda parada

Llegando a La Rábida, donde teníamos la segunda parada

Aparcamiento en la parada de La Rábida

Aparcamiento en la parada de La Rábida

A ver, si se pone así esta parejita... ¿Qué remedio? Tendré que hacerles una fotillo

A ver, si se pone así esta parejita… ¿Qué remedio? Tendré que hacerles una fotillo

Esa maaaaaanoooo. Sí, están enchufadas, pero es que con esas camisetas no me puedo resisitir

Esa maaaaaanoooo. Sí, están enchufadas, pero es que con esas camisetas no me puedo resisitir

El que diga que en la moto hay que pasar fatigas no conoce a este señor

El que diga que en la moto hay que pasar fatigas no conoce a este señor

De nuevo se acabó la visita y volvimos a arrancar, esta vez en dirección a Mazagón. Por la carretera de la costa llegábamos al núcleo costero y -tras una vueltecita por sus calles- estacionamos para ir a la zona de bares, donde teníamos otro aperitivo a cargo de la organización. Allí echamos otro rato solucionando la economía mundial y arreglando este mundo antes de volver a las motos para ir a Palos a comer.

Llegada al núcleo costero de Mazagón

Llegada al núcleo costero de Mazagón

Ya tenían alguna foto hecha, pero insistieron y -ante las amenazas sufridas- opté por hacerles otra mejor

Ya tenían alguna foto hecha, pero insistieron y -ante las amenazas sufridas- opté por hacerles otra mejor

Bueno, me obligaron a ponerme en la foto, pero yo no quería, ¿eh? que conste

Bueno, me obligaron a ponerme en la foto, pero yo no quería, ¿eh? que conste

Un regreso algo escalonado, tal vez ocasionado por las ganas de algunos de coger un buen sitio en el salón, terminó con todo el grupo en el lugar donde teníamos concertada la comida. No cabía nadie más, se vendieron todas las inscripciones y en el comedor quedó patente esta circunstancia. Un completo menú con ensalada, paella, pollo con patatas, pan, bebida y postre sirvió para recuperar (más que de sobra) las fuerzas gastadas durante la ruta.

Ésta es la mesa más formalita de todo el salón

Ésta es la mesa más formalita de todo el salón

Esta gente de Lepe ya salió en una foto de ayer, ¿serán pesaos...?

Esta gente de Lepe ya salió en una foto de ayer, ¿serán pesaos…?

Vaya, uno que quiere hacer fotos a la gente desprevenida..., así no hay manera

Vaya, uno que quiere hacer fotos a la gente desprevenida…, así no hay manera

Aquí tuvimos que lidiar durante la comida, la mesa más "burraca" de todo el salón, y con diferencia

Aquí tuvimos que lidiar durante la comida, la mesa más “burraca” de todo el salón, y con diferencia

Trofeos y regalos

Tras la comida llegaba el momento de la entrega de trofeos y el sorteo de regalos. Como alguna vez más ha ocurrido, una peña que dice que su moto es mejor que ninguna se llevaba el trofeo al motoclub con más inscritos; la motera de más edad, la motera con el carnet de moto más reciente, el motero más cercano, y algunos más que no recuerdo en este momento. Después llegó la hora del sorteo de regalos: camisetas, trajes de agua, bonos de peluquería, placas de matrícula, bolsos, guantes, tazas, relojes, cascos y un largo etcétera fueron saliendo del escenario a manos de los afortunados ganadores.

"Mi moto la mejón" fue el motoclub con más inscritos

“Mi moto la mejón” fue el motoclub con más inscritos

El tío del vídeo, al que yo llamo "la mosca cojonera", no se cruzó más veces delante de mi cámara porque no duró más el evento

El tío del vídeo, al que yo llamo “la mosca cojonera”, no se cruzó más veces delante de mi cámara porque no duró más el evento

A recoger tu regalo

A recoger tu regalo

Con el último regalo se daba por concluida la concentración de Palos de la Frontera, Juan Carlos Sáez, presidente del motoclub “Rum rum”, agradecía a todos su asistencia y recomendaba la máxima prudencia en el regreso a casa. Con esto terminaba la XXIII Vuelta Mototurística a los Lugares Colombinos, ya sólo quedaba ir al aparcamiento, arrancar la moto, sacarla del aparcamiento y volver, con o sin parada para el cafelito.

AQUÍ tienes todas las fotos tomadas por la cámara de Huelva Motera.