La 19º concentración “Ciudad de Lepe” reúne a moteros de más de 10 provincias

Este pasado fin de semana se celebraba en La Antilla la 19ª edición de la Concentración Motera “Ciudad de Lepe”, un evento algo singular en la provincia de Huelva que trajo a participantes de varias provincias de los alrededores.

Empezaba la concentración motera bien temprano, el mismo viernes ya empezaban a llegar los primeros participantes, que pudieron acampar en la zona ajardinada que se había habilitado a tal efecto. El programa de actividades, sin embargo, no se inauguraba hasta el día siguiente. La noche del viernes no había más que montarse la fiesta donde cada uno quisiera, si bien ya estaba operativa la barra de la concentración y algunos empezaron ya su intenso fin de semana.

Se trata ésta de una concentración algo atípica para lo que estamos acostumbrados a ver en la provincia de Huelva, es una concentración en la que no hay una aglomeración de gente (excepto en las vueltas en moto). Siempre encontrabas ambientillo en la zona de la acampada, donde se centraba la actividad, pero sin mogollones. Sin embargo, dando una vuelta por la zona de La Antilla y los alrededores podías ver muchos grupos de motos aparcadas junto a las terrazas de los bares. La zona tenía ambiente motero aunque se estuviera tranquilo en todas partes.

Sábado de motos

El sábado empezaba el movimiento con la música en directo en las inmediaciones de la acampada, desde ya por la mañana se ambientaba la zona con moteros que llegaban de todas partes. Al acercarse el mediodía empezaba la marcha con la música en directo en la zona de acampada. Tras el concierto llegaba la fiesta zumba, en la que podía participar todo el que se atreviera. El calor apretaba y no hubo muchos valientes que se animaran a sudar la camiseta, pero los que lo hicieron se lo pasaron en grande.

La fiesta zumba puso a bailar a los más atrevidos

La fiesta zumba puso a bailar a los más atrevidos

Tras la sesión de zumba, una ronda de fotos con el respetable público

Tras la sesión de zumba, una ronda de fotos con el respetable público

Como si en la piscina particular estuviéramos

Como si en la piscina particular estuviéramos

Con el calor apetecía tirarse en el césped a la sombrita

Con el calor apetecía tirarse en el césped a la sombrita

El motoclub Pistonazo agradece su colaboración al Ayuntamiento de Lepe

El motoclub Pistonazo agradece su colaboración al Ayuntamiento de Lepe

Esta foto no tiene ningún porqué, sólo porque sí

Esta foto no tiene ningún porqué, sólo porque sí

Tras el saludo del representante del Ayuntamiento de Lepe llegaba la hora de salir de ruta, sin saber muy bien de dónde salían tantas motos se ponía en marcha la caravana empezando por dar una vuelta por las calles de La Antilla, armando jaleo, como suele pasar. Entre pitos y acelerones discurrió el grupo de motos por la localidad costera hasta que tomó el camino a El Terrón. Sin parar continuamos rodando hasta llegar a Lepe, desde donde nos dirigíamos en dirección a Cartaya hasta llegar a la brasería La Barca, donde teníamos prevista una parada para tomar un refrigerio. Allí nos metimos con las motos y prácticamente nos hicimos con el establecimiento. Allí, al jefazo de toda esta guerra se le ocurrió ofrecer un premio al primero que se tirara a la piscina vestido (o vestida) y no tardó mucho en ir al agua un vecino de Lepe, que recogería su premio al día siguiente. Tras un rato allí llegaba la hora de volver a las motos y tomar el camino hacia Lepe y de allí otra vez a La Antilla. Terminaba así la ruta mototurística del sábado, con una caravana de motos llegando a la zona de acampada.

Una vueltecita tranquila para la tarde del sábado

Una vueltecita tranquila para la tarde del sábado

El más valiente se llevó el premio

El más valiente se llevó el premio

Esta vez la parejita se ha ganado aparecer en la crónica

Esta vez la parejita se ha ganado aparecer en la crónica

La cena de los inscritos estaba prevista por la organización en varios locales de restauración de la zona, la inscripción incluía unos tickets para que los utilizaran en cualquiera de los locales concertados. Por lo que hemos podido saber, con hambre no se levantó nadie de cenar.

Tras la cena llegaba la marcha nocturna, para ello estaba preparada la fiesta ochentera con la actuación de “Brigada Bassolo” y sus peculiares versiones de multitud de temas musicales. Con la actuación en directo y la barra no hacía falta nada más, el fresquito de la noche invitaba a que la fiesta no parara, así que -según cuentan las malas lenguas- aquello se alargó y se alargó, y más de uno y más de dos terminaron seriamente perjudicados a causa de los brevajes alcohólicos que se sirvieron en la barra.

Domingo

El domingo empezaba la mañana con el desayuno para los inscritos en la zona de acampada, en las caras de alguno que otro se podía apreciar la dureza de la noche en La Antilla, pero aquello no había terminado aún, quedaba aún una jornada de motos. A las 11:30 volvíamos a ponernos en marcha para iniciar una nueva ruta mototurística, esta vez hacia la vecina localidad de Isla Cristina.

Y otra vueltecita para la mañana del domingo

Y otra vueltecita para la mañana del domingo

Tras una vueltecita por las calles del pueblo hacíamos una parada para acercarnos a un chiringuito y tomar allí un refresquito. Estaba tranquilo este local playero hasta que una interminable cola de moteros asomó por el horizonte y recorrió la pasarela hasta llegar a él. Allí agradecía Forque su colaboración a este establecimiento y anunciaba la organización de una concentración en Isla Cristina para el próximo mes de febrero en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad.

Aprovechando este selfie...

Aprovechando este selfie…

Después de la cervecita en el chiringuito... vuelta a las motos

Después de la cervecita en el chiringuito… vuelta a las motos

Una vez terminado el descanso, el megáfono nos ponía de nuevo en marcha, vámonos a las motos, que tenemos otra parada antes de comer, esta vez en Urbasur. Con un calor sofocante llegábamos a la última parada de la ruta para tomar otro refrigerio que -la verdad sea dicha- venía muy bien. Tras el público agradecimiento a la gerencia del local poníamos rumbo ya al final de la ruta, en La Antilla. Hora de comer y cada inscrito a buscar el local que mejor le viniera o más le gustara, como la noche anterior.

Arrancando motores, que nos vamos

Arrancando motores, que nos vamos

La representación de los Onuba

La representación de los Onuba

Así lucía la terraza del Buho

Así lucía la terraza del Búho

Si es que la que tiene arte...

Si es que la que tiene arte…

La sobremesa fue ocupada por la entrega de premios, el sorteo de regalos y la despedida de la concentración.

Trofeos, regalos y despedida

Los premios entregados fueron a los 3 motoclubs con más asistentes, que fueron 1º  “Exate pa yá”, 2º “Malakatúa” y 3º “Los Turbantes”, de Dos Hermanas, Sevilla y Dos Hermanas respectivamente; los dos motoclubs con más puntos kilométricos fueron 1º “Los Increíbles”, de Puerto Real, y “Grupo Motero XXV”, de Málaga. El primer inscrito era era el portugués Reinaldo Aquilino mientras que el piloto más lejano fue el italiano Dominico Caiazza. Los inscritos más veterano y más joven fueron Antonio Salguero (67 años) y Ulises Mendoza (18 meses) respectivamente. María Guillén llegaba desde Guillena y se hacía con el trofeo a la piloto femenina venida de más lejos y la moto más antigua con documentación resultó ser una Lambretta del año 1969.

Expectación en el sorteo de regalos

Expectación en el sorteo de regalos

Y un casco para el caballero

Y un casco para el caballero

Tras la entrega de trofeos llegaba el sorteo de regalos, que repartió un buen montón de consumiciones, comidas, sesiones de spa, guantes, cascos, etc… entre los inscritos presentes; sí, entre los presentes, porque los que resultaban agraciados y no estaban allí eran directamente mandados “al carajo”. Además del sorteo de regalos, también se lanzaron un montón de camisetas, abanicos y otros regalos desde el escenario, algo que siempre ocasiona un considerable follón, y es que por un regalo somos capaces de tirarnos al suelo, y de paso, nos echamos unas risas.

Tirando regalos al público siempre se lía parda

Tirando regalos al público siempre se lía parda

La Asociación Motera "Éxate pa yá"  de Dos Hermanas entrega un obsequio al motoclub Pistonazo

La Asociación Motera “Éxate pa yá” de Dos Hermanas entrega un obsequio al motoclub Pistonazo

Con el agradecimiento del motoclub Pistonazo de Lepe se daba por concluída esta 19ª Concentración Mototurística “Ciudad de Lepe”, una concentración a la que se inscribían moteros pertenecientes a un total de 29 motoclubs llegados de un mínimo de 10 provincias. Sin duda, una concentración peculiar y diferente a todos los eventos a los que estamos acudiendo fin de semana tras fin de semana a lo largo de todo el año. Ya sólo quedaba volver a casa y ver cuál sería el próximo destino.

AQUÍ tienes el resto de las fotos hechas por la cámara de Huelva Motera