El motoclub “Caballos de acero” se solidariza con ASPANDLE

Como anunciábamos la semana pasada, la Asociación de Padres y Adultos con Discapacidad de Lepe (ASPANDLE) recibía la visita de unos indeseables que entraron en su sede para robar buena parte de los materiales que allí se utilizan a diario y ocasionando importantes destrozos en las instalaciones. La sociedad lepera reaccionaba rápidamente y una fuerte corriente solidaria desencadenaba una serie de iniciativas destinadas a recaudar fondos para ASPANDLE. El motoclub local “Caballos de acero” aportaba también su granito de arena para esta justa causa; con el fin de ayudar a la asociación de discapacitados se dispuso a hacer una recogida de tapones de plástico y organizaba un evento solidario motero a favor del colectivo de discapacitados.

El pasado sábado 27 de febrero se celebraba en la sede de “Caballos de acero” esta reunión solidaria, a la que estaban llamados todos los moteros de los alrededores para pasar una divertida jornada a la vez que se colaboraba con esta causa solidaria.

Los soportales de la sede del motoclub "Caballos de acero" alojaron buena parte de la actividad solidaria

Los soportales de la sede del motoclub “Caballos de acero” alojaron buena parte de la actividad solidaria

En el interior de la sede, los moteros asistentes fueron "regando la plaza" mientras salía el guiso de garbanzos

En el interior de la sede, los moteros asistentes fueron “regando la plaza” mientras salía el guiso de garbanzos

El aparcamiento se va ambientando

El aparcamiento se va ambientando

Foto de familia con el escudo del motoclub "Caballos de acero"

Foto de familia con el escudo del motoclub “Caballos de acero”

Desde primera hora del sábado, los miembros del motoclub y José Delgado (miembro de ASPANDLE) preparan la sede y todo lo necesario para el día que está por venir, mil tareas eran necesarias para el correcto desarrollo del evento solidario. La barra, las mesas, el escenario y todos los detalles previos estaban ya preparados para cuando empezaran a llegar los moteros (y los no moteros) al lugar.

No eran ni las 12:00 de la mañana cuando empezaban a llegar las primeras motos y los primeros participantes que vinieron a pie. Llegaban también varios miembros de ASPANDLE para ayudar en las labores necesarias y para montar una exposición de utensilios que fabrican ellos mismos. Poco a poco, y mientras los primeros en llegar iban “regando la plaza” con unas cervecitas se iba llenando la sede. Entre cervezas y montaditos, la barra no dejó de funcionar hasta que en torno a las 13:30 h salía el guiso de garbanzos que el motoclub “Caballos de acero” ofreció gratis a todos los asistentes, un guiso que le valió un buen número de felicitaciones al maestro de cocina.

Las actuaciones de las agrupaciones carnavalescas pusieron su toque artístico al evento solidario

Las actuaciones de las agrupaciones carnavalescas pusieron su toque artístico al evento solidario

La barra dispuesta en los soportales al servicio de una causa solidaria

La barra dispuesta en los soportales al servicio de una causa solidaria

Las motos, que tuvieron su parte de protagonismo en la jornada solidaria

Las motos, que tuvieron su parte de protagonismo en la jornada solidaria

En todo evento -por folklórico que sea- hay un momento para la seriedad

En todo evento -por folklórico que sea- hay un momento para la seriedad

Para amenizar la jornada estaba prevista la actuación de dos comparsas y dos chirigotas, que deleitaron a los asistentes con sus repertorios llenos de humor y arte, con los que los participantes se divirtieron mientras avanzaba la tarde.

Pero como todo en esta vida, el evento solidario también llegaba a su fin, durante la tarde se fueron marchando los invitados a la fiesta hasta que en torno a las 19:00 h. se daba por terminado con la partida de los más rezagados.

A los miembros del motoclub “Caballos de acero” les queda la satisfacción de haber puesto su granito de arena para la pronta recuperación de ASPANDLE y a todos los asistentes el haber colaborado en esta causa a la vez que pasaban un buen día en compañía de otro buen montón de moteros.