El agua obligó a aplazar la presentación de la peña motera “Mi burra y yo”

Teníamos por delante un fin de semana muy intenso en lo referente a eventos moteros, el primero de ellos tenía lugar el sábado, se trataba de la presentación oficial de la peña motera “Mi burra y yo”. Este evento tenía muchas horas invertidas y una inversión económica muy fuerte, la propuesta tenía una pinta impresionante, dos escenarios, cuatro actuaciones en directo, ocho DJs, importantes premios para el sorteo de regalos, un lugar retirado para no molestar a nadie y todo el día por delante… hasta que el cuerpo aguante. Se trataba de una celebración por todo lo alto, lo único que podía echar por tierra todo el trabajo era la lluvia… y así lo hizo.

En día en el que la lluvia fue la protagonista

En día en el que la lluvia fue la protagonista

Pocas motos pudieron reunirse en un dia así

Pocas motos pudieron reunirse en un dia así

Siempre hay que hacerles una fotillo a los más guapos de la concentración

Siempre hay que hacerles una fotillo a los más guapos de la concentración

Ya lo dice el refrán: "A mal tiempo, buena cara"

Ya lo dice el refrán: “A mal tiempo, buena cara”

Las previsiones no auguraban muy bien tiempo, el agua nos acompañaría -al menos por la mañana-, si bien no esperábamos las trombas de agua que tuvimos. De todos es sabido que el agua y las motos no suelen llevarse bien, y menos aún con un evento al aire libre de estas características. La madrugada del sábado pudimos escuchar entre sueños como llovía a mares, aún no había amanecido y manteníamos la esperanza de que se “acabara” el agua de las nubes, pero por la mañana la cosa no mejoró mucho y continuó cayendo agua de forma intermitente.

Y llueve, y llueve...

Y llueve, y llueve…

Mira qué flamencas iban las chicas de "Mi burra y yo"

Mira qué flamencas iban las chicas de “Mi burra y yo”

Para que luego digan que no salen en las fotos

Para que luego digan que no salen en las fotos

La pareja de moteros artesanos también lo intentó

La pareja de moteros artesanos también lo intentó

Charlar dentro de la nave era de lo poco que se podía hacer en un día como el que tuvimos

Charlar dentro de la nave era de lo poco que se podía hacer en un día como el que tuvimos

Llegó la hora en la que empezaría el evento y el cielo se veía negro y amenazante. Desde la organización se trató por todos los medios de echar para adelante el evento pero el peor enemigo que podían encontrar se les puso por delante. Pocas motos asistieron finalmente al polígono Indutec de San Juan del Puerto, no más de 20-30 valientes que quisieron apoyar a los compañeros de la peña “Mi burra y yo” en esta fecha tan señalada para ellos. Había clubes que por teléfono avisaban de que se retrasarían a causa de la lluvia, esperaban a que pasaran las horas de agua que decían las previsiones meteorológicas. En un principio se retrasó la salida de la ruta motera prevista hasta que llegaran los que habían avisado de su llegada. Pero, finalmente, las circunstancias se impusieron y la organización optó por suspender el evento y aplazarlo para más adelante.

Los "Correcaminos Rosaleños" estuvieron presentes y llevaron un recuerdo a los anfitriones

Los “Correcaminos Rosaleños” estuvieron presentes y llevaron un recuerdo a los anfitriones

En un claro aprovechamos para hacer unas fotillos al modelo que se prestó

En un claro aprovechamos para hacer unas fotillos al modelo que se prestó

La comida, poquita gente pero muy bien avenida

La comida, poquita gente pero muy bien avenida

Y otras fotitos que aprovechamos para hacer, Fátima ya tiene su moto, pequeñita, pero ya vendrán otras mayores

Y otras fotitos que aprovechamos para hacer, Fátima ya tiene su moto, pequeñita, pero ya vendrán otras mayores

Varios amigos estuvieron en el lugar de celebración, amigos que tuvieron que resguardarse de la lluvia en el interior de la nave de Aló sonido, patrocinador del evento. Un gesto contrariado se adueñaba del momento, las expectativas se habían situado muy altas, la ilusión y el trabajo empleados quedarían ahogados en la lluvia. Se hizo lo que se pudo pero contra este enemigo no se podía luchar. Finalmente, todo el programa previsto se quedó en una comida de amigos en el restaurante del polígono. Al finalizar el almuerzo, los miembros de la peña “Mi burra y yo”, junto con algunos amigos se dirigieron al complejo Nazaret, donde estaba prevista la parada de la ruta, para tomar un café allí, un café que se alargó y se alargó hasta terminar con una “casi cena”.

La buena compañía y un espíritu de superación y optimismo mandaron al carajo el mal sabor de boca que había quedado tras la suspensión del evento. La peña “Mi burra y yo” terminó buscando fechas para volver a la carga con su presentación. Con un calendario motero muy saturado y teniendo -además- que coordinarse con el programa del Ayuntamiento de San Juan no es tarea fácil, pero ya están trabajando en ello. La intención es volver a lanzar su presentación por lo menos a la misma altura del inicialmente previsto, pero incluyendo algunas mejoras, pero de eso ya tendrás noticias cuando tengamos datos concretos.