Chopper Tattoo, el custom onubense en primera fila

A nadie le pasa desapercibida la creciente afición al custom que tenemos en Huelva, cada día se ven más y más motos de este estilo que cada cual prepara y adapta conforme a sus inquietudes, gustos y posibilidades. Hace ya algún tiempo que en Huelva Motera queríamos dedicar un espacio al custom y al customizaje de motos y hoy -por fin- llegó el momento. Nos reunimos con el equipo de Chopper Tattoo para hablar un poco de esta tendencia y que nos cuenten su particular forma de entendela.

Empezábamos hablando del origen del custom, un origen que -por lejano- casi nadie se plantea, pero que no deja de ser culturilla para los más puristas de este mundo. Alberto Delgado fue señalado por el dedo acusador de sus compañeros para ejercer de portavoz y fue él quien empezó a llenar la grabadora de conocimientos sobre el custom.

La estética de la moto tras pasar por Chopper Tattoo poco tiene que ver con la original

La estética de la moto tras pasar por Chopper Tattoo poco tiene que ver con la original

 

Cualquier estilo de moto cabe dentro de la customización

Cualquier estilo de moto cabe dentro de la customización

 

Al hablar sobre los orígenes, Alberto nos explicó: El custom nace con la II Guerra Mundial, los soldados americanos venían a Europa con sus Harley cargadísimas con todo su equipamiento para la guerra (ametralladoras, cajas de munición, …), con tanta carga, las motos se volvían muy pesadas, torpes y difíciles de manejar. Empezaron entonces a quitar tanta parafernalia que traían estas motos -ya, de por sí, pesadas- para hacerlas más livianas y más rápidas. Aquí aparece el término “bobber”, que viene a nombrar la tendencia a desnudar las motos y al que viene ligado estrechamente el custom. En aquel tiempo empezó a llevarse una tendencia que ahora se estila, se trata de usar el mismo neumático en ambos ejes de la moto, el objetivo era abaratar los recambios y facilitar el acceso a los mismos. En este tiempo había hombres que hacían viajes muy largos con muy pocos medios económicos y técnicos, por lo que ante cualquier problema mecánico que les surgiera tenían que ingeniárselas como pudieran. Así nace la fiebre de la customización, en este tiempo se veían soluciones muy ingeniosas que buscaban solucionar un problema mecánico con los pocos medios disponibles; así podían verse inventos tales como filtros de aire hechos con una cacerola agujereada y con una malla, manillares de otras motos, ruedas que vienen de otros vehículos, etc… Esta búsqueda de soluciones genera una tendencia que cala hondo entre los motoristas de la época, tan hondo que los fabricantes optaron por empezar a fabricar motos con un estilo diferente, un estilo que se llamó “custom”. Inicialmente fueron las marcas americanas Harley Davidson e Indian, entre otras, y continuaron las fábricas japonesas diseñando y produciendo motos de este nuevo estilo.

Para la gente de Chopper Tattoo, la esencia del custom está en el garaje de casa

Para la gente de Chopper Tattoo, la esencia del custom está en el garaje de casa

Un banco de trabajo, una buena caja de herramientas y ganas de "remangarse" es lo que se necesita

Un banco de trabajo, una buena caja de herramientas y ganas de “remangarse” es lo que se necesita

 

Para los protagonistas de hoy, estas motos que empezaron a producir las marcas no eran sino máquinas que salían de la fábrica con unas características determinadas y dictadas por la moda. Hoy cualquiera puede comprarse una moto custom. Sin embargo, y siempre respetando la opción de cada cual, para los integrantes de Chopper Tatoo, las motos custom “de fábrica” carecen del encanto y el “corazón” que tiene una moto que ha sido construida o transformada para adaptarla al gusto de su dueño, se trata de motos con una estética muy cuidada pero pierden el encanto del origen del custom al tratarse de motos de serie. En el custom tradicional tienen cabida todo tipo de motos, incluso una radical deportiva puede ser sometida a una customización que la transforme en una café racer o una streetfighter, por ejemplo; la esencia es transformarla uno mismo y ponerla a nuestro gusto. Los límites dependerán de nuestra ambición y de lo que queramos hacer con la moto customizada.

Uno de los últimos trabajos de Chopper Tattoo va avanzando

Uno de los últimos trabajos de Chopper Tattoo va avanzando

 

Las horas pasan junto a uno de los proyectos en el garaje de uno de los miembros de Chopper Tattoo

Las horas pasan junto a uno de los proyectos en el garaje de uno de los miembros de Chopper Tattoo

 

Pero van más allá, nuestros protagonistas de hoy diferencian también el original custom de la tendencia que se ha puesto tan de moda hoy de cambiar piezas de la moto por otras del mismo fabricante o de la industria paralela, de añadir o cambiar accesorios como alforjas, pantallas, intermitentes, retrovisores, etc. Para la gente de Chopper Tatoo, la esencia del custom está en el garaje de casa, en llenarse las manos de grasa y en buscar soluciones para alcanzar el objetivo marcado, lo demás es gastar dinero en comprar e instalar accesorios.

Chopper Tatoo nace del incorformismo de su artífice y de la implicación de sus cuatro miembros a la hora de afrontar las dificultades que acarrea una customización profunda. El equipo de Chopper Tatoo lo conforman Alberto Delgado, Juan Jesús Morano, Óscar Martín y Alexandra Corbacho. Alberto podría decirse que es el diseñador de los proyectos que acometen, además de encargarse -junto con Alejandra- de la pintura; Morano se enfrenta a todo lo referente a la parte eléctrica de la moto en la que trabajan y Óscar es el que fabrica de forma artesanal las piezas a medida que necesitan para solucionar los problemas que les van surgiendo.

Alberto cuenta que empezó a salir en Huelva con un grupo de Harleys teniendo una idea fija: quería customizar su moto. Sin embargo, no encontró apoyo alguno en este círculo, que no mostró ningún interés por trabajar a fondo sobre una moto para modificar en profundidad su estética. Empezó entonces a moverse para buscar soluciones a los problemas que le planteaba su capricho y se encontraba con todas las puertas cerradas. Comentaba Alberto que se enamoró de un filtro de aire y se propuso adaptarlo a su moto, sin embargo, todo el mundo le decía que eso no se podía hacer, que era imposible. Buscó e investigó por todas partes, navegó en todos los foros que encontró y le respuesta se repetía como un martilleo constante: “imposible”. A punto de desesperarse, desvió su búsqueda hacia los Estados Unidos, donde la palabra “imposible” se cambia por un “cúrratelo”. Animado con este nuevo aliento supo entonces que sí se puede.

La obra maestra de Chopper Tattoo hasta el día de hoy, que les ha valido un gran reconocimiento en el mundo del custom

La obra maestra de Chopper Tattoo hasta el día de hoy, que les ha valido un gran reconocimiento en el mundo del custom

 

Ha nacido una moto nueva al más puro estilo "old school"

Ha nacido una moto nueva al más puro estilo “old school”

 

Con nuevos ánimos se fijó un objetivo, una estética a la que quería llegar, se trataba de un modelo de Harley Davidson de los años ´50 – ´60. Con su propia moto como laboratorio, empezó a estudiar y a trabajar en su proyecto. Desmontó la moto y empezó a buscar soluciones. Se trataba de su propia moto y asumía el riesgo de “meter la pata” y no ser capaz de acabar el trabajo o de ni siquiera conseguir que la moto volviera a funcionar. Tuvo noches de casi echarse a llorar, noches de llegar a casa casi decidido a llevarle la moto despiezada al taller Harley para que volvieran a montársela, se había equivocado y no era capaz de continuar; sin embargo el tesón le volvía a llevar al garaje y los problemas continuaron solucionándose. Se encontró con muchas dificultades a la hora de conseguir que le hicieran las piezas que necesitaba para su proyecto, pero empezó consiguiendo que le fabricaran un depósito de aceite que contiene un hueco para albergar la batería, la novedad residía en que se había conseguido fabricar esta pieza para una Harley Davidson Sportster sin necesidad de modificar el basculante para que entrara en su sitio. Este depósito despertó una gran expectación que redundó en un buen número de pedidos. Continúa inventando y rediseña una válvula eléctica -que convierte en manual- para regular el ralentí en una moto de inyección, consiguiendo las 550-600 rpm y el característico sonido de los motores Harley de carburación. Poco a poco comprueban que están fabricando piezas de buena calidad que funcionan y ven que su proyecto está alcanzando un buen nivel. Continúan trabajando en la electrónica de la moto, que queda escondida en una pequeña alforja lateral, mientras que todo el cableado es conducido por el interior del chasis.

La artesanía forma parte del corazón de esta moto

La artesanía forma parte del corazón de esta moto

 

En cada rincón de esta moto se puede apreciar el minucioso trabajo desarrollado en ella

En cada rincón de esta moto se puede apreciar el minucioso trabajo desarrollado en ella

 

Continuó avanzando su proyecto con el objetivo fijado de darlo a conocer en el Bike Show de la concentración de Faro de 2014, sin embargo, no consiguieron terminarlo a tiempo y no pudieron acudir a esta cita. Poco más tarde conocieron el Custom Fest de Valencia, que presentaba un Bike Show con un gran nivel, acudieron y lograron el 3º puesto en la categoría Old School – Bobber. Con la moral por las nubes, contactaron con la revista Biker Zone, que les publicó un reportaje sobre su moto. Sin embargo, no consiguen que la prensa provincial de Huelva les haga el menor caso, a pesar del resultado obtenido en un Bike Show de primer orden. Si bien la prensa onubense no les presta la menor atención, fueron muchos los blogs, foros y medios especializados en el mundo del custom y el customizaje que se fijaron en el trabajo de Chopper Tattoo.

Hasta el más escondido detalle ha sido cuidado en este proyecto

Hasta el más escondido detalle ha sido cuidado en este proyecto

 

Soluciones ingeniosas para cada nuevo obstáculo

Soluciones ingeniosas para cada nuevo obstáculo

Un detalle de los grabados en el motor, hechos a mano

Un detalle de los grabados en el motor, hechos a mano

 

En cuanto a los estilos a la hora de customizar una moto, desde Chopper Tattoo se contemplan infinidad de ellos, sin embargo, a la hora de elaborar un proyecto, es el gusto del propietario de la moto el que manda, por lo que no siempre se llega a un estilo puro, sino que se dan muchos casos en los que la moto terminada tiene características de varios estilos.

El límite a la hora de customizar una moto dependerá de dos aspectos fundamentales: el económico y el uso que va a tener la moto. El límite económico se refiere -obviamente- a la cantidad de dinero que el propietario de la moto esté dispuesto a emplear en la transformación de su máquina. El uso que se va a dar a la moto permite a la gente de Chopper Tattoo diferenciar tres tipos de proyectos: El primero será el de una customización “ligera”, que permitirá a la moto circular legalmente y no tendrá problemas a la hora de acudir a la ITV; el segundo es el de una moto que circulará con normalidad pero que a la hora de ir a pasar la ITV necesitará echar unas horas de trabajo en el garaje para poder superarla; la última categoría la forman esos proyectos de motos que no tendrán que circular por la vía pública, son motos destinadas única y exclusivamente para exposición y concursos, son motos en las que el equipo de customización sacará a relucir toda su creatividad y su capacidad técnica.

 

El equipo de Chopper Tattoo posa junto a su creación

El equipo de Chopper Tattoo posa junto a su creación

Este equipo onubense de aficionados al custom tradicional van acometiendo proyectos que aceptan por parecerles interesantes, no se dedican profesionalmente a ello, es la pasión por el custom lo que les mueve a meterse en un garaje a echarle horas a una moto para dejar perplejo a su dueño cuando la ve terminada. En breve tienen pensado acometer un proyecto nuevo, un proyecto en el que partirán de cero, de un motor, en este proyecto diseñarán por completo una moto completamente nueva y inédita, su marca: ya lo veremos. Estaremos pendientes de este nuevo trabajo en el que eliminan la barrera de la ITV, a ver qué son capaces de hacer los onubenses de Chopper Tatoo.